Si notas que tu perro se rasca las orejas con frecuencia, sacude constantemente la cabeza o intenta frotar un oído contra el suelo, es posible que exista alguna molestia en el conducto auditivo. En algunos casos se trata de una irritación leve, pero también puede ser una señal de otitis, alergias, parásitos, cuerpos extraños u otros problemas que necesitan atención.
Las molestias del oído pueden aparecer de manera repentina o mantenerse durante semanas. Además, un perro puede tener problemas en un solo oído o en ambos. Algunos signos son fáciles de reconocer, como el mal olor o una secreción visible, mientras que otros requieren la visita a una clínica veterinaria para que puedan revisar el interior del conducto auditivo para determinar qué está ocurriendo.
Por eso, si tu perro empezó a rascarse las orejas más de lo habitual, no conviene limitarse a limpiar la parte externa. Lo importante es identificar por qué le pican o le duelen los oídos.
¿Por qué mi perro se rasca las orejas?
El rascado de las orejas no tiene una sola causa. Puede aparecer por inflamación, infección, alergias, parásitos, cuerpos extraños o alteraciones en el propio conducto auditivo.
Una de las causas más frecuentes es la otitis externa, que consiste en la inflamación del conducto auditivo externo. Puede producir picazón, dolor, enrojecimiento, hinchazón, mal olor, secreción y sacudidas de cabeza.
Sin embargo, decir simplemente que un perro tiene «una infección de oído» no siempre explica el problema completo. La otitis puede tener diferentes factores desencadenantes y, si no se identifica la causa que la está manteniendo, puede reaparecer.
Entre las causas posibles se encuentran:
- alergias;
- ácaros y otros parásitos;
- bacterias;
- levaduras;
- cuerpos extraños;
- exceso de humedad;
- irritación;
- alteraciones de la piel;
- problemas que afectan al oído medio;
- y determinadas enfermedades que predisponen a problemas recurrentes.
Por eso, el tratamiento depende de lo que esté causando la alteración, no solamente de que el oído esté inflamado.
¿Cómo sé si mi perro tiene una infección de oído?
Existen varios signos que pueden hacer sospechar de una infección o inflamación del oído.
Tu perro puede:
- rascarse una o ambas orejas;
- sacudir repetidamente la cabeza;
- frotar la cabeza contra el suelo o los muebles;
- inclinar la cabeza hacia un lado;
- tener el oído rojo;
- presentar hinchazón;
- producir secreción;
- tener mal olor;
- reaccionar cuando le tocan la oreja;
- mostrar dolor;
- tener la piel del oído irritada o con costras.
No es necesario que aparezcan todos estos signos. Algunos perros muestran principalmente picazón, mientras que otros manifiestan dolor o sacudidas constantes de cabeza.
Además, un perro puede tener una infección o inflamación aunque desde fuera la oreja no parezca especialmente alterada.
Mi perro se rasca las orejas y sacude mucho la cabeza
Esta combinación es especialmente frecuente cuando existe alguna molestia dentro del conducto auditivo.
El perro puede sacudir la cabeza intentando aliviar la sensación de picazón, dolor, presión o presencia de secreciones. También puede utilizar las patas para rascarse o frotar la oreja contra diferentes superficies.
Si estas conductas se repiten durante el día, conviene prestar atención a otros signos.
Por ejemplo, observa si existe:
- olor desagradable;
- secreción;
- enrojecimiento;
- inflamación;
- sensibilidad;
- inclinación de la cabeza;
- pérdida de equilibrio;
- o cambios en la forma de la oreja.
Las sacudidas y el rascado frecuentes también pueden provocar lesiones en el propio pabellón auricular. Una de ellas es el otohematoma, una acumulación de sangre y líquido dentro de la oreja que puede aparecer después de sacudidas o rascado intensos.
¿Qué es la otitis en perros?
La otitis es una inflamación del oído. Cuando afecta al conducto auditivo externo se denomina otitis externa.
Es uno de los problemas del oído más frecuentes en los perros y puede afectar a uno o ambos oídos. Puede ser aguda o persistente y tener diferentes causas.
Entre sus signos se encuentran:
- picazón;
- dolor;
- sacudidas de cabeza;
- rascado;
- mal olor;
- secreción;
- enrojecimiento;
- hinchazón;
- erosiones o heridas.
La presencia de una infección bacteriana o por levaduras puede formar parte del problema, pero no necesariamente representa la causa inicial. Por ejemplo, una alergia puede alterar el ambiente del oído y favorecer posteriormente el crecimiento excesivo de microorganismos.
Por eso, cuando un perro presenta otitis de manera repetida, es importante investigar por qué ocurre.
Alergias: una causa frecuente de picazón en las orejas
Las alergias pueden afectar tanto la piel como los oídos.
Los perros con alergias ambientales o alimentarias pueden presentar picazón y enrojecimiento en el pabellón auricular y en el conducto auditivo externo. Además, la inflamación asociada a las alergias puede favorecer infecciones secundarias por bacterias o levaduras.
Las alergias ambientales pueden estar relacionadas con diferentes elementos, como:
- polvo;
- ácaros del polvo;
- polen;
- mohos;
- determinadas plantas.
Cuando existe una enfermedad alérgica, es posible que el perro también presente picazón en otras zonas del cuerpo.
Por ejemplo, pueden aparecer molestias en:
- patas;
- cara;
- axilas;
- ingles;
- abdomen;
- y otras áreas de la piel.
Por eso, si un perro presenta problemas de oído recurrentes junto con picazón en diferentes partes del cuerpo, el componente alérgico puede ser una de las posibilidades que el veterinario considere.
¿Los ácaros pueden hacer que mi perro se rasque las orejas?
Sí.
Los ácaros del oído, especialmente Otodectes cynotis, pueden provocar inflamación y picazón en el conducto auditivo. Los perros afectados pueden sacudir la cabeza y rascarse las orejas con intensidad.
Sin embargo, no toda secreción oscura en el oído significa automáticamente que haya ácaros.
Una secreción oscura puede aparecer por diferentes motivos, incluyendo levaduras, parásitos o infecciones bacterianas o mixtas. Para determinar la causa puede ser necesario examinar la secreción y observar el oído con instrumentos adecuados.
Por eso, no es recomendable comenzar un tratamiento antiparasitario específico únicamente porque el oído tenga secreción oscura.
Mi perro tiene las orejas rojas
El enrojecimiento puede aparecer cuando existe inflamación.
Puede estar relacionado con:
- otitis;
- alergias;
- irritación;
- parásitos;
- traumatismo por rascado;
- determinadas enfermedades de la piel;
- o reacciones a productos aplicados en el oído.
Las alergias, por ejemplo, pueden provocar enrojecimiento y picazón tanto en la parte interna del pabellón como en el conducto auditivo.
Si la oreja está roja y además el perro se rasca constantemente, sacude la cabeza o presenta secreción, es recomendable no dejar pasar los signos.
Mi perro tiene mal olor en las orejas
El mal olor es uno de los signos que puede aparecer cuando existe un problema en el oído.
Una oreja sana no debería desarrollar repentinamente un olor fuerte y desagradable.
El olor puede acompañar a una otitis y aparecer junto con:
- secreción;
- inflamación;
- enrojecimiento;
- picazón;
- dolor;
- o acumulación de material dentro del conducto auditivo.
Pero el olor por sí solo tampoco permite determinar qué microorganismo está involucrado ni qué tratamiento necesita el perro.
Para eso puede ser necesario examinar el material presente en el oído.
¿Qué significa la secreción en el oído de mi perro?
La secreción puede tener diferentes características.
Puede ser:
- amarillenta;
- marrón;
- oscura;
- más líquida;
- espesa;
- cerosa;
- o acompañada de sangre.
Su aspecto puede aportar información, pero no permite establecer un diagnóstico por sí solo.
La evaluación microscópica de una muestra puede ayudar a identificar bacterias, levaduras, parásitos u otros elementos que estén presentes en el oído.
Por eso, si tu perro presenta secreción recurrente, no conviene limitarse a limpiarla cada vez que aparece. Lo importante es investigar por qué se produce.
¿Puede haber un cuerpo extraño en el oído?
Sí.
Un cuerpo extraño puede introducirse en el conducto auditivo y provocar una inflamación importante. Esto puede ocurrir, por ejemplo, después de que el perro pase tiempo en zonas con vegetación.
Cuando existe un objeto dentro del conducto, pueden aparecer signos como:
- rascado repentino;
- sacudidas intensas de cabeza;
- dolor;
- secreción;
- sensibilidad al tocar la oreja.
Los cuerpos extraños están entre las causas reconocidas de otitis externa. El examen con un otoscopio puede ayudar a identificar objetos alojados dentro del conducto.
Si el rascado comenzó de manera repentina y afecta principalmente a un oído, es especialmente importante considerar esta posibilidad.
¿Por qué algunos perros tienen otitis varias veces?
Cuando la otitis aparece repetidamente, puede existir una causa subyacente que no se ha corregido.
Las alergias son una posibilidad, pero también pueden existir:
- alteraciones del conducto auditivo;
- parásitos;
- cuerpos extraños;
- infecciones persistentes;
- enfermedades de la piel;
- problemas hormonales;
- o cambios crónicos en el oído.
La inflamación prolongada puede modificar el conducto auditivo y favorecer que el problema continúe o reaparezca.
Por eso, tratar únicamente cada episodio sin investigar la causa puede no resolver el problema a largo plazo.
¿Cómo se diagnostica un problema de oído en perros?
El diagnóstico comienza con una historia clínica y una exploración física.
El veterinario puede observar:
- cuánto tiempo lleva el perro con molestias;
- si afecta a uno o ambos oídos;
- si existen episodios anteriores;
- si hay alergias o problemas de piel;
- si el perro estuvo expuesto a vegetación, agua u otros factores;
- y qué tratamientos ha recibido previamente.
Después puede examinar el pabellón auricular y el conducto auditivo.
Examen con otoscopio
El otoscopio permite observar el interior del conducto auditivo y valorar estructuras que no pueden verse simplemente levantando la oreja.
Puede ayudar a detectar:
- inflamación;
- secreciones;
- cuerpos extraños;
- acumulación de material;
- alteraciones del conducto;
- y cambios en el tímpano.
Cuando el oído está muy dolorido, inflamado o bloqueado, algunos perros pueden necesitar sedación para realizar un examen adecuado.
Citología del oído
La citología consiste en tomar una muestra del material presente en el oído y examinarla al microscopio.
Puede ayudar a identificar microorganismos como bacterias y levaduras y también aportar información sobre el proceso inflamatorio.
Esta prueba es importante porque no todas las otitis tienen la misma causa ni responden al mismo tratamiento.
¿Qué tratamiento necesita un perro con otitis?
El tratamiento depende de la causa.
Puede incluir medicamentos tópicos, limpieza del oído, tratamiento contra parásitos, medicamentos para controlar la inflamación o dolor y otras medidas determinadas por el veterinario.
Si existe una enfermedad alérgica, además será necesario controlar el problema que está predisponiendo al perro a desarrollar inflamación del oído.
Si hay un cuerpo extraño, será necesario retirarlo.
Si existen infecciones bacterianas o por levaduras, el tratamiento deberá orientarse según los microorganismos identificados y las características del oído.
Por eso, no existe una única gota para todos los casos de otitis.
¿Puedo ponerle gotas para los oídos por mi cuenta?
No es recomendable utilizar cualquier medicamento ótico sin saber qué está ocurriendo.
Un perro puede tener una infección, un cuerpo extraño, una lesión del tímpano, alergia u otra alteración, y cada situación puede requerir un manejo diferente.
Además, algunos tratamientos pueden resultar inadecuados si el tímpano está dañado.
Cuando existe dolor intenso, secreción importante o sospecha de una lesión interna, es especialmente importante que el oído sea examinado antes de aplicar productos por cuenta propia.
¿Puedo limpiar las orejas de mi perro en casa?
Algunos perros necesitan limpieza periódica, pero no todos necesitan que sus oídos sean limpiados con frecuencia.
La limpieza excesiva puede irritar el conducto auditivo y contribuir a problemas. Además, cuando un oído está rojo, inflamado o doloroso, es preferible consultar antes de limpiarlo.
Si el veterinario recomienda una limpieza, debe utilizarse un producto adecuado y seguir las instrucciones indicadas.
¿Puedo usar hisopos?
Es mejor evitar los hisopos de algodón dentro del conducto auditivo.
Pueden introducir material más profundamente, traumatizar el conducto o incluso causar lesiones en el tímpano.
Para la limpieza externa pueden utilizarse materiales apropiados siguiendo las indicaciones del veterinario, pero no se debe intentar introducir objetos profundamente en el oído.
Mi perro se rasca una sola oreja: ¿es importante?
Sí, merece atención.
Que solo un oído esté afectado no significa que el problema sea grave, pero puede aportar información.
Una alteración localizada en un solo oído puede aparecer, por ejemplo, por un cuerpo extraño, una infección localizada u otra lesión.
Si el rascado comenzó repentinamente y se concentra en una sola oreja, especialmente si existe dolor o sacudidas intensas de cabeza, conviene que el oído sea examinado.
¿Cuándo debo llevar a mi perro al veterinario?
Es recomendable consultar si el perro:
- se rasca las orejas repetidamente;
- sacude mucho la cabeza;
- tiene mal olor en uno o ambos oídos;
- presenta secreción;
- tiene las orejas rojas o inflamadas;
- muestra dolor;
- no permite que le toquen la cabeza;
- inclina la cabeza;
- presenta heridas por rascado;
- desarrolla una hinchazón en el pabellón auricular;
- o tiene episodios de otitis que vuelven a aparecer.
También conviene consultar cuando el problema aparece de manera repentina y parece concentrarse en un solo oído.
Señales que requieren atención más rápida
Algunos signos pueden indicar que el problema no está limitado al oído externo.
Por ejemplo, si además del rascado el perro presenta:
- pérdida de equilibrio;
- dificultad para caminar;
- inclinación marcada de la cabeza;
- movimientos anormales de los ojos;
- debilidad o alteración de los músculos de la cara;
- dolor intenso;
- o cambios importantes en su comportamiento,
es importante solicitar una evaluación veterinaria.
Los problemas del oído medio e interno pueden producir signos neurológicos o relacionados con el equilibrio y requieren una valoración más completa.
¿Qué pasa si no se trata una otitis?
Una inflamación del oído puede mantenerse o volverse recurrente cuando la causa no se identifica.
En los casos crónicos pueden producirse cambios en el propio conducto auditivo, como engrosamiento y estrechamiento, que pueden hacer que el problema sea más difícil de controlar.
Además, una enfermedad que comienza en el oído externo puede asociarse con problemas del oído medio o interno en determinadas circunstancias.
Esto no significa que toda otitis vaya a complicarse, pero sí explica por qué no conviene mantener durante semanas un oído inflamado, doloroso o con secreción sin una evaluación adecuada.
¿Cómo puedo prevenir problemas de oído en mi perro?
No todos los problemas de oído pueden prevenirse, especialmente cuando existe una enfermedad alérgica u otra condición predisponente.
Sin embargo, algunas medidas pueden ayudar:
- revisar periódicamente las orejas;
- mantenerlas secas cuando el veterinario lo indique;
- observar cambios de olor, color o secreción;
- evitar introducir objetos en el conducto;
- no utilizar medicamentos sin indicación;
- no limpiar excesivamente los oídos;
- controlar las enfermedades de piel que puedan afectar también al oído;
- y consultar cuando aparecen signos repetitivos.
La prevención no consiste en limpiar las orejas constantemente. En algunos perros, una limpieza innecesaria puede incluso irritar el conducto.
Si tu perro se rasca las orejas ocasionalmente, puedes observar si existe algún cambio visible. Pero cuando el rascado se vuelve frecuente, aparece mal olor, secreción, enrojecimiento, dolor o sacudidas repetidas de cabeza, es importante buscar la causa.
La otitis es una posibilidad frecuente, pero no es la única. Las alergias, los ácaros, los cuerpos extraños y otras enfermedades también pueden provocar molestias en los oídos. Además, cuando el problema se repite, identificar la causa que lo está favoreciendo es fundamental para evitar que vuelva a aparecer.
Si además tu perro presenta picazón en otras partes del cuerpo, puede existir una relación con un problema dermatológico o alérgico. En ese caso, la evaluación debe considerar al animal de manera integral y no únicamente el oído.
Si notas cambios persistentes o tienes dudas sobre el estado de sus oídos, lo más recomendable es consultar con un médico veterinario antes de aplicar medicamentos o realizar limpiezas profundas por cuenta propia.
Preguntas frecuentes sobre perros que se rascan las orejas
¿Por qué mi perro se rasca mucho las orejas?
Puede hacerlo por otitis, alergias, ácaros, cuerpos extraños, irritación u otras alteraciones del oído. Si además sacude la cabeza, tiene mal olor, secreción, enrojecimiento o dolor, es recomendable que un veterinario examine el oído.
¿Cómo sé si mi perro tiene otitis?
Los signos frecuentes incluyen rascado, sacudidas de cabeza, mal olor, secreción, enrojecimiento, inflamación y dolor. Sin embargo, para confirmar una otitis y determinar su causa puede ser necesario examinar el oído con un otoscopio y analizar una muestra de la secreción.
¿Mi perro puede tener ácaros en las orejas?
Sí. Los ácaros del oído pueden provocar picazón, inflamación y sacudidas de cabeza. Sin embargo, otros problemas también pueden producir síntomas similares, por lo que la presencia de secreción oscura no basta para confirmar que existen ácaros.
¿Por qué mi perro sacude mucho la cabeza?
Puede hacerlo porque siente picazón, dolor, presión o irritación en el oído. La otitis, los parásitos y los cuerpos extraños son algunas de las causas posibles.
¿Qué significa que mi perro tenga mal olor en las orejas?
El mal olor puede aparecer cuando existe inflamación o infección del oído y suele acompañarse de otros signos como secreción, enrojecimiento o picazón. Si el olor apareció recientemente o es intenso y persistente, conviene revisar el oído.
¿Puedo ponerle aceite en el oído a mi perro?
No es recomendable aplicar aceites u otros remedios caseros sin saber qué está causando el problema. Si existe una lesión, infección, cuerpo extraño o alteración del tímpano, un producto inadecuado puede empeorar la situación.
¿Puedo usar gotas de oído que me sobraron de otra vez?
No es aconsejable reutilizar medicamentos sin una nueva evaluación. El problema actual puede tener una causa diferente y el estado del tímpano también debe considerarse antes de utilizar determinados productos.
¿Puedo limpiar el oído de mi perro con un hisopo?
No se recomienda introducir hisopos dentro del conducto auditivo. Pueden empujar el material hacia el interior y causar traumatismos.
¿Por qué mi perro se rasca una sola oreja?
Puede existir un problema localizado en ese oído, como una infección, inflamación o cuerpo extraño. Si el comportamiento comenzó repentinamente o existe dolor, conviene realizar una revisión.
¿Las alergias pueden causar otitis?
Sí. Las alergias ambientales o alimentarias pueden provocar inflamación y picazón en los oídos y favorecer infecciones secundarias por bacterias o levaduras.
¿La otitis en perros desaparece sola?
Algunos episodios pueden parecer mejorar temporalmente, pero si existe una causa subyacente, el problema puede regresar. Una otitis recurrente requiere investigar qué está provocando o manteniendo la inflamación.
¿Cuándo una infección de oído es una urgencia?
Si el perro presenta dolor intenso, pérdida de equilibrio, inclinación marcada de la cabeza, movimientos anormales de los ojos, alteraciones faciales o un deterioro importante del estado general, necesita una evaluación veterinaria rápida porque pueden estar afectados el oído medio o interno.
¿Los perros con orejas caídas tienen más problemas de oído?
La conformación del pabellón y del conducto auditivo puede predisponer a algunos perros a problemas de oído, aunque la otitis puede aparecer en cualquier perro. Las alergias y otras enfermedades de la piel también influyen en la predisposición.